Ser repartidor es un trabajo duro y exigente. Jornadas largas, presión por la rapidez, exposición al clima y riesgos viales forman parte del día a día. Muchos trabajadores superan las diez horas de ruta, recorriendo calles en bicicleta o moto, con poco margen para pausas.
El repartidor que durante 3 años fotografió a los perros de una clienta en cada entrega les dedicó su último día de trabajo: "Verles en la puerta siempre me alegraba los días más largos
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Resumen, sesgo y contexto.HuffPost ES



