Ni las diferentes versiones dadas por Carlos Mazón sobre su paradero en la tarde más aciaga de la historia reciente de la Comunidad Valenciana, ni la gestión de la Generalitat que presidía durante la dana que causó la muerte de 230 personas, han hecho tanta mella en la relación entre el PP valenciano y Vox como las adjudicación de unas viviendas protegidas en Alicante.
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