Un relevo forzado en el mando militar
El general George, un veterano oficial de infantería con experiencia en combate en Irak y Afganistán, había asumido la jefatura en septiembre de 2023 tras ser nominado por el entonces presidente Joe Biden. Aunque el mandato para este cargo suele extenderse por cuatro años, lo que implicaba que George debía permanecer en su puesto hasta el otoño de 2027, Hegseth decidió interrumpir su gestión para buscar un cambio de dirección en la fuerza terrestre.
"Se retirará de su cargo como el 41.º Jefe de Estado Mayor del Ejército con efecto inmediato. El Departamento de Guerra agradece las décadas de servicio del general George a nuestra nación. Le deseamos lo mejor en su jubilación", declaró el portavoz principal del Pentágono, Sean Parnell.
"Agradecemos su servicio, pero era hora de un cambio de liderazgo en el Ejército", había señalado previamente un alto funcionario del Departamento de Defensa para sustentar la decisión de la secretaría, según citó CBS News. La salida de George se produce en un contexto de agitación interna dentro del Departamento de Defensa, donde Hegseth ha avanzado rápidamente en el despido de más de una docena de altos oficiales, incluyendo al anterior presidente del Estado Mayor Conjunto y a la jefa de Operaciones Navales. Según fuentes cercanas a la decisión, la intención de la actual administración es que quien ocupe la jefatura del Ejército esté plenamente alineado con la visión del presidente y del propio secretario de Defensa, especialmente mientras se desarrollan operaciones militares críticas en el extranjero.
Sucesión y continuidad de las operaciones
El cargo de jefe del Estado Mayor será asumido de forma interina por el general Christopher LaNeve, quien actualmente se desempeñaba como subjefe de la fuerza. LaNeve cuenta con la confianza directa de Hegseth, habiendo servido previamente como su asistente militar principal antes de ser promovido al segundo puesto de mando en el Ejército el pasado febrero.
CBS News citó a Parnell calificando a LaNeve como "un líder curtido en mil batallas, con décadas de experiencia operativa". Además, según el medio, el portavoz asefuró que "el secretario Hegseth confía plenamente en él para llevar a cabo la visión de esta administración sin errores". Esta transición ocurre mientras elementos de unidades clave, como la 82.ª División Aeroportunada, se encuentran en proceso de despliegue hacia Oriente Medio. A pesar de los cambios en la cúpula, el Departamento de Defensa busca asegurar la estabilidad operativa en un momento donde la organización de las fuerzas de tierra es fundamental para el desarrollo del conflicto con Irán.








