La ley contra la violencia vicaria no se aprobará el próximo martes en el Consejo de Ministros, como la pasada semana el Ministerio de Igualdad apuntó que podría suceder: el Gobierno ha decidido aplazar su aprobación para dar margen a la negociación entre los distintos ministerios, después de las reticencias mostradas por Juventud e Infancia, que acabaron con la retirada de ese departamento de las negociaciones. Ese movimiento ha hecho que el aplazamiento sea ya claro, para consensuar el texto con todas las partes, según fuentes conocedoras de la negociación. Desde Igualdad explican que más que un aplazamiento es la continuidad de las negociaciones, que siguen “abiertas y vivas”.
Seguir leyendo

