
Estados Unidos ha solventado lo que podría haber sido una grave crisis, o el menos eso sostiene su presidente, Donald Trump, después de que el domingo de madrugada llevara a cabo con éxito la operación de rescate del militar cuyo avión fue derribado el viernes por Irán. "Rescatamos al tripulante/oficial de un F-15, gravemente herido y sumamente valiente, de las profundidades de las montañas de Irán. El ejército iraní lo buscaba intensamente, con un gran contingente, y se acercaba peligrosamente", reveló el presidente de EEUU en un mensaje en Truth Social.
"Se trata de un coronel muy respetado. Este tipo de incursión rara vez se intenta debido al peligro que supone para el personal y el equipo. ¡Simplemente no se lleva a cabo! La segunda incursión tuvo lugar después de la primera, donde rescatamos al piloto a plena luz del día, algo también inusual, tras pasar siete horas sobrevolando Irán. ¡Una muestra de valentía asombrosa!", agregó Trump.
En efecto, fue una operación muy compleja. El militar desaparecido se había eyectado de su aeronave el viernes. Pese a sus heridas, pudo caminar y esconderse en una zona montañosa del suroeste de Irán, en las provincias de Kohkiluyeh y Buyer Ahmad. Cuando se conoció que el militar había escapado, Estados Unidos e Irán comenzaron sendas operaciones para localizarlo. Teherán llegó incluso a ofrecer una recompensa. La CIA decidió entonces poner en marcha una operación de engaño: difundieron en Irán el rumor de que las fuerzas estadounidenses ya habían encontrado al militar y estaban intentando una extracción terrestre. Al mismo tiempo, se iniciaba la operación real de búsqueda.
"Era como buscar una aguja en un pajar, pero en este caso se trataba de un valiente estadounidense escondido en una grieta de la montaña, invisible de no ser por las capacidades de la CIA", reveló un funcionario de Washington al medio especializado Axios. Cuando localizaron al oficial, la CIA compartió su ubicación exacta con el Pentágono, el ejército estadounidense y la Casa Blanca, y el presidente Trump ordenó una misión de rescate inmediata.
Al mismo tiempo, la Guardia Revolucionaria también envió fuerzas a la región para intentar impedir el rescate del piloto. Fue entonces cuando se produjo un intercambio de fuego entre ambas facciones. Según el relato de Axios, aviones de la Fuerza Aérea estadounidense lanzaron ataques contra las fuerzas iraníes para impedir que llegaran a la zona. Mientras, el presidente Trump y los más cercanos miembros de su círculo de confianza seguían la operación desde la sala de crisis de la Casa Blanca. Este lunes, Trump dará más detalles de la operación en una rueda de prensa a las 13:00 h (hora de Washington, 19:00 hora peninsular española).
Irán confirmó más tarde que en la operación de rescate, al menos cinco iraníes, identificados como miembros de la Guardia Revolucionaria, murieron y ocho resultaron heridos durante la operación. Pero en cambio, el régimen de Teherán niega el éxito de la operación. Un avión estadounidense C-130 fue destruido durante la misión: según Irán, acabó inutilizado por acción de sus defensas, mientras que según EEUU, fue destruido a propósito para impedir que los iraníes se hicieran con la nave.
Además, Irán sostiene que dos aviones de transporte militar C-130 y dos helicópteros Black Hawk del Ejército estadounidense fueron destruidos. "No lograron rescatar a su piloto de combate derribado", dijo un portavoz militar iraní, que agregó que la operación estadounidense fue "un fracaso total".
La operación de rescate llega cuando se acerca el final del ultimátum que Trump ha lanzado a Irán para que reabra el estrecho de Ormuz. El propio presidente estadounidense lanzó este domingo un mensaje especialmente gráfico en su cuenta de Truth Social: "El martes será el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente, todo en uno, en Irán. ¡No habrá nada igual! ¡Abrid el puto estrecho, locos cabrones, o viviréis en el infierno! ¡Ya veréis! Alabado sea Alá", escribió. Poco después, en declaraciones a FOX, Trump anunció "que hay muchas posibilidades de que mañana (lunes) se llegue a un acuerdo. Ahora mismo están negociando", y en caso de no alcanzarse, Trump está "pensando en volarlo todo por los aires y apoderarse del petróleo".
Más tarde, Trump concretó este domingo que el plazo dado a Irán para que llegue a un acuerdo y reabra el estrecho de Ormuz finaliza a las 20:00 horas del martes en horario de la costa Este estadounidense, las 3:30 horas del miércoles en Irán y las 2:00 horas en la España peninsular. Es la cuarta fecha dada por el mandatario estadounidense desde el 21 de enero. "Martes, 20.00 horas. ¡Hora Este!", escribió.
Además, el régimen iraní lanzó este domingo una nueva oleada de ataques contra países del entorno. Las autoridades de Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Kuwait denunciaron que los ataques iraníes de las últimas horas han alcanzado respectivamente una instalación petroquímica, un almacén de la compañía nacional de petróleo bahreiní y plantas desalinizadoras kuwaitíes, sin que por ahora haya constancia de víctimas.
En el otro frente del conflicto, Israel ha seguido castigando objetivos del grupo terrorista Hezbolá en el Líbano, con al menos una víctima mortal en Kfar Hatta.



