Una histórica fábrica santafesina de golosinas, radicada en Rafaela, fue vendida en medio de un escenario de profunda crisis productiva y financiera.
Se trata de Marengo, una empresa que había ganado notoriedad nacional tras lanzar caramelos con la frase "No hay plata", vinculada al eslogan del presidente Javier Milei, pero en los últimos meses enfrentó una fuerte caída en ventas, suspensiones y demoras salariales.
Este panorama se vio agravado también por la pérdida de mercadería a raíz de un reciente temporal, lo que profundizó el deterioro financiero: un total de 44 trabajadores atravesaban suspensiones sin goce de sueldo y atrasos en el cobro de haberes en el último tiempo.
Fue comprada por un grupo empresario de Buenos Aires que, en reuniones con representantes gremiales, planteó la intención de preservar las fuentes laborales.
La fábrica de Marengo está radicada en la ciudad santafesina de Rafaela.
Se informó además que la firma realizó un pago parcial correspondiente al salario del mes de enero, uno de los principales reclamos que había motivado las recientes medidas de fuerza.



