“Deje de avergonzar a esta Iglesia”. Así comienza el durísimo comunicado firmado por más de cien personas vinculadas a la Iglesia asturiana en respuesta al arzobispo de Oviedo. Decía Jesús Sanz Montes sobre la regularización de inmigrantes que “todos no caben”. Al prelado parece no importarle que Cáritas sea una de las promotoras de la iniciativa legislativa popular (ILP) donde nace esta regularización o que la Conferencia Episcopal la apoye. Monseñor politiza la inmigración y desoye a León XIV cuando afirma que la misión de la Iglesia “es construir puentes, no muros, ver hijos donde otros ven amenazas y descubrir que cada migrante rechazado es Cristo llamando a la puerta de la comunidad”. Hasta parece olvidar que los inmigrantes cuya situación se regulariza ya están aquí. Ya caben.
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