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- Trump anunció la tregua de 14 días el 7 de abril, por lo que debía expirar este martes, pero el lunes expresó que concluiría “la noche del miércoles”, esta madrugada en horario español.
La falta de acuerdo sugiere que, si no ocurre otro giro de guion –algo no descartable dados los precedentes en este conflicto–, EE. UU. e Irán reanudarán las hostilidades cuando concluya el alto el fuego. Sin embargo, tampoco está claro cuándo ocurrirá eso. Trump anunció la tregua de 14 días el 7 de abril, por lo que debía expirar este martes, pero el lunes expresó que concluiría “la noche del miércoles”, esta madrugada en horario español. Pakistán, país que está mediando activamente para alcanzar la paz, ha dicho que finaliza a las 3:30h de Irán, las 2h de la madrugada del miércoles en España.
Teherán afirma que no puede negociar dados los “mensajes contradictorios, comportamiento inconsistente y acciones inaceptables” de EE. UU.
Las líneas rojas maximalistas de ambas partes han imposibilitado, por en el contexto actual, la segunda ronda de negociación. EE. UU. envió una propuesta escrita a los iraníes en la que remarcaba que solo aceptará la entrega de las reservas de uranio enriquecido que tiene Teherán en su poder y la suspensión de su programa nuclear, tal como ha dicho Trump en repetidas ocasiones. Es algo inasumible para Irán, que por su parte exige el fin del bloqueo naval estadounidense a sus puertos como condición para volver a negociar. El Comando Central de EE. UU. informó ayer que ya ha hecho retroceder a 27 buques que entraban o salían de Irán.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baghaei, ha dicho esta mañana que el régimen todavía no ha decidido si acudirá a la mesa de diálogo en Pakistán. Ha señalado que no es posible negociar dados los “mensajes contradictorios, comportamiento inconsistente y acciones inaceptables por parte del lado estadounidense”, según la cadena estatal iraní IRIB. En paralelo, Teherán ha advertido que está preparado para “revelar nuevas cartas en el campo de batalla”.
Ante la incertidumbre sobre el futuro de la guerra, Trump ha recuperado su tono amenazador. Cuando expire el alto el fuego, “vamos a bombardear, porque creo que es la mejor actitud”, ha dicho esta mañana en una entrevista con CNBC, después de advertir ayer que sus objetivos serán las infraestructuras energéticas y los puentes iraníes, algo que sugiere la comisión de crímenes de guerra. “Estamos listos para actuar. El ejército está deseando hacerlo”, ha insistido. Preguntado por si tiene pensado prorrogar el alto el fuego si no hay acuerdo, ayer ya descartó esa posibilidad: “No quiero hacer eso. No tenemos tanto tiempo”.
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Sin embargo, en paralelo, Trump se ha mostrado optimista con que EE. UU. pueda lograr un “gran acuerdo” con Irán. “Creo que no tienen otra opción. Hemos destruido su marina, hemos destruido su fuerza aérea, hemos destruido a sus líderes”, declaró Trump. Usando el mismo argumento, la semana pasada manifestó repetidamente que Teherán, donde afirma que ha habido un “cambio de régimen”, había “aceptado todas las condiciones” de EE. UU., incluida la entrega de su uranio enriquecido. No dio ninguna prueba de ello y, de hecho, el rechazo de Irán a la negociación sugiere lo contrario.
EE. UU. sigue sin encontrar un camino de salida viable, que le permita vender una victoria real a un pueblo estadounidense cansado de esta guerra impopular, que ya ha entrado en su octava semana. Trump prometió inicialmente que la agresión militar a gran escala, la mayor en dos décadas para EE. UU., era una “excursión” que iba a terminar en “cuatro o cinco semanas”. Hace dos, dio un discurso a la nación pidiendo más tiempo, y señaló que en las siguientes dos semanas iba a bombardear con “dureza” hasta cumplir sus objetivos. Pero la paz sigue pareciendo en el contexto actual igual de lejana.
Irán no ha confirmado en ningún momento su asistencia a la reunión en Islamabad. Pero tampoco lo hizo en los días y horas previos a la primera ronda de diálogo, el 11 de abril, aunque finalmente sí envió a su delegación, que se marchó de la capital pakistaní después de 21 horas de negociación infructuosa. Como en aquella ocasión, la delegación estadounidense, si se produce la reunión, estará liderada por Vance, uno de los miembros de la Administración que más abanderó el discurso pacifista antes de la guerra, pero que se ha alineado con Trump a lo largo del conflicto. También tienen previsto acudir a Islamabad el yerno del presidente, Jared Kushner, y su amigo cercano y enviado especial a los conflictos en los que interviene, Steve Witkoff.




