
Un nuevo grupo terrorista ha reivindicado varios atentados perpetrados la semana pasada contra instituciones judías en los Países Bajos y Bélgica. Este grupo se denomina Harakat Ashab al Yamin (Movimiento de los Compañeros del Camino Recto, en castellano). A través de varios vídeos difundidos en canales de propaganda proiraní, dicha banda armada ha confirmado su autoría de los ataques. Hasta ahora se desconocía la existencia de esta organización. En internet circulan grabaciones que muestran a los supuestos terroristas colocando explosivos caseros de pequeño tamaño y después huyendo del lugar. Además, en uno de los vídeos aparece un mensaje en el que expresan su oposición a Israel, Estados Unidos y a sus aliados . También lanzan una advertencia a los habitantes de la Unión Europea para que se distancien de ellos. En estos atentados se han utilizado procedimientos poco sofisticados y su intención era causar daños materiales, ya que se produjeron cuando los edificios estaban vacíos. Todos ellos fueron perpetrados de noche y en ninguno hubo víctimas ni heridos . El grupo se ha atribuido los ataques contra una sinagoga en Lieja y otra en Róterdam. La intervención de la Policía evitó otro atentado contra una segunda sinagoga en dicha ciudad holandesa, ya que los agentes encontraron una furgoneta con un bidón de gasolina delante del templo.Noticia relacionada general No No Irán amenaza con atacar zonas de ocio y turísticas del Golfo Carlota PérezHarakat Ashab al Yamin ha reivindicado también la explosión en una escuela judía y en un bloque de oficinas del centro financiero de Ámsterdam, donde se encuentra una sucursal del Banco de Nueva York. La Policía de los Países Bajos detuvo el jueves a un joven de 19 años por su participación en el atentado de Róterdam. Se suma a otros cuatro detenidos el viernes pasado, con edades entre 17 y 19 años, que permanecen a disposición judicial. Por el momento, las fuerzas de seguridad holandesas siguen buscando a otros dos sospechosos y colaboran con la Policía belga para analizar posibles vínculos entre los recientes atentados. Además, los investigadores creen que Ashab al Yamin podría ser responsable de otro ataque contra una comunidad judía en Grecia. Román Echániz, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos, describe «el objetivo de los atentados como un mensaje de respuesta a las operaciones militares de Estados Unidos e Israel en Irán». A su juicio, «los atacantes pretenden infundir miedo sobre la comunidad judía en Europa y podrían estar buscando el efecto contagio, para que más personas lleven a cabo atentados similares».La entrada de la sinagoga atacada en Róterdam. EFESegún los canales de propaganda en los que se han difundido los vídeos, el nuevo grupo terrorista sería de origen iraquí. Podría estar vinculado a otras milicias proiraníes que operan en Irak. Su denominación y logo son similares a otros grupos iraquíes como Harakat Ansar Allah al Awfiya (Movimiento de los Partidarios Leales a Dios) o Harakat Ashab al Kahf (Movimiento de los Compañeros de la Cueva). Por el momento, se desconoce si la célula en Europa opera por cuenta propia o si ha sido subcontratada por algún otro grupo extranjero. Echániz analiza que «los autores podrían haber actuado por afinidad ideológica o por razones económicas, en el caso de seguir las órdenes de intermediarios». Aumenta la alerta terrorista en EuropaExpertos en la materia ya han advertido de que el conflicto en Oriente Próximo puede conllevar el aumento de la radicalización en Europa . Este extremismo puede movilizar nuevos grupos terroristas o actores solitarios, que atenten de forma individual. El riesgo de futuros atentados ha elevado la alerta entre los gobiernos europeos. Algunos de ellos, como los de Bélgica y los Países Bajos, ya han reforzado medidas de protección en infraestructuras señaladas, que podrían ser objetivo de nuevos ataques. Desde la primera semana del conflicto, Europol advirtió de que la guerra en Irán tendría repercusiones inmediatas para la seguridad de la Unión Europea. Además, alertó del posible aumento de la amenaza terrorista y de ataques informáticos en territorio europeo. Otras preocupaciones destacadas por dicha agencia policial fueron las campañas de intimidación, los fraudes por internet o la difusión de desinformación. Europol también advirtió de que la difusión de contenidos relacionados con la guerra a través de internet y las redes sociales podría acelerar procesos de radicalización en individuos y comunidades de los Estados miembros.


