En EEUU se mira a la marmota Phil para saber cuándo va a acabar el frío y en Alemania se observa con detenimiento cada dato entrante para saber cuándo va a terminar el gélido e interminable invierno que atraviesa su industria. Aunque se corre el riesgo de entrar en un, valga la redundancia, continuo 'Día de la marmota', parece que esta vez va en serio y la mejoría de las cifras invita a pensar, si no en un cambio estructural, sí en una recuperación cíclica que insufle algo de aire a la tradicional locomotora económica de Europa. Este viernes ha llegado uno de esos datos que invita al optimismo, con una lectura que pone el punto y final a una dolorosa travesía de casi cuatro años.


