
Un perro con una bolsa de basura recorre una calle de la ciudad siciliana de Catania y, a continuación, abandona los residuos a un lado de la calzada. No se trata de un hecho aislado, sino de un hábito, después de que el dueño del animal lo adiestrara para depositar los desechos en zonas donde es ilegal hacerlo para evitar la multa del Ayuntamiento. Es la conclusión del consistorio de la localidad después de haber visto las imágenes de la cámara de seguridad instalada en la zona para descubrir y castigar a quien abandona la basura de manera ilegal. En esta ocasión, observaron cómo el perro recorría el mismo camino al menos un par de días y dejaba los residuos en la calle.«El ingenio no puede ser una coartada para la incivilidad», ha setenciado el Ayuntamiento en una publicación en la red social Facebook, donde ha compartido dos vídeos donde se ve la conducta del animal, necesariamente adiestrado por su dueño para acometer la tarea sin recibir la multe. El consistorio ha criticado el comportamiento 'tan avispado' del ciudadano por considerarlo «doblemente incorrecto» : «Además de ensuciar la ciudad, ha intentando eludir las reglas aprovechándose de un amigo de cuatro patas que no era consciente de los hechos. El respeto del decoro urbano y del medioamebiente es un deber de todos».
