La gran mayoría de personas que conviven con un perro afirman que este es capaz de detectar su estado de ánimo e, incluso, actuar en consecuencia. Abundan las historias de perros que acuden a reconfortar a sus dueños cuando estos lloran o están tristes y, aunque eso se muestra peor en redes sociales, muchos también reconocen que justo el día en el que uno está más estresado, con prisa e irascible, su perro parece también tener el día cruzado.
Seguir leyendo


