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- Cuando el vicepresidente de Estados Unidos , J.
El presidente, Donald Trump, ha encargado a Vance la misión imposible de encontrar una salida rápida y triunfal a la guerra, que ya está en su octava semana, aunque inicialmente vaticinó que esta “excursión” duraría “cuatro o cinco”. Mientras tanto, el pueblo estadounidense expresa en las encuestas su rechazo al conflicto y, especialmente, al despliegue de soldados sobre el terreno, que parece la única manera de cumplir los objetivos maximalistas declarados por la Casa Blanca.
Trump anuncia que las conversaciones de paz con Irán podrían retomarse este mismo viernes en Islamabad
Descartada, por en el contexto actual, esa posibilidad, y demostrada la capacidad de resistencia de Teherán, a Washington no le queda más remedio que buscar el punto medio: un acuerdo que supere al que fraguó Barack Obama en el 2015, que permitió pero limitó el programa nuclear iraní para fines civiles. En el 2018, durante su primer mandato, Trump retiró a EE. UU. de este pacto, el Plan de Acción Integral Conjunto, alegando que el país persa había mantenido en secreto su plan para producir la bomba nuclear.
Ocho años después, según informa The Washington Post, está dispuesto a negociar un acuerdo similar. Si aquel pacto establecía restricciones al enriquecimiento de uranio durante 15 años, la Casa Blanca propuso en la primera ronda de diálogo una suspensión total de 20 años; es decir, se alejó del objetivo inicial de eliminar por completo la ambición nuclear de Teherán, a la vez que buscaba mejorar los términos del acuerdo. Irán, en una posición de fuerza por su bloqueo de Ormuz, rechazó la propuesta y ofertó una suspensión de 5 años, que EE. UU. rechazó.
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Desde que Trump se retiró del acuerdo nuclear de Obama y reimpuso sanciones, Irán ha acumulado aproximadamente 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, por debajo del enriquecimiento del 90% necesario para la bomba atómica, según el Organismo Internacional de Energía Atómica. Trump ha dicho insistentemente que EE. UU. se llevará todo el uranio y que Irán ya ha hecho esa concesión, pero nada indica que el régimen lo haya aceptado, pues el programa nuclear –que afirma que se destina a fines civiles– es una fuente de orgullo nacional.
Según funcionarios consultados por el Post, la Casa Blanca considera también la posibilidad de desbloquear 20.000 millones de dólares de Irán, provenientes de ingresos por ventas de petróleo que han quedado retenidos en bancos de todo el mundo debido a las sanciones impuestas. Es una suma más de diez veces superior a los 1.700 millones que entregó Obama como moneda de cambio para alcanzar un acuerdo, una concesión criticada con fuerza por la bancada republicana.
Donald Trump, presidente de EE. UU.
“El acuerdo del 2015 era un camino garantizado hacia un arma nuclear. Nuestro pacto con Irán será mucho mejor”
El acuerdo del 2015 “era un camino garantizado hacia un arma nuclear, lo cual no ocurrirá con el acuerdo en el que estamos trabajando”, prometió el lunes Trump a través de Truth Social: “Nuestro acuerdo con Irán será mucho mejor”. El martes, a pocas horas de expirar el alto el fuego anunciado hace dos semanas, el mandatario decidió extender la tregua de forma indefinida hasta que Teherán, cuyo liderazgo afirmó que está fracturado, “pueda presentar una propuesta unificada”. Fue una manera de ganar tiempo, mientras mantiene el bloqueo naval, para lograr concesiones del enemigo.
En paralelo, Vance suspendió su viaje a Islamabad, previsto inicialmente para el lunes, debido al plantón de Irán, que decidió no acudir a la mesa de negociación dados los “mensajes contradictorios, comportamiento inconsistente y acciones inaceptables por parte del lado estadounidense”, según el portavoz iraní de Exteriores, Esmail Baghaei. En su rechazo a negociar, influyó el bloqueo naval de EE. UU., que Teherán considera un “acto de guerra” que viola la tregua, y especialmente su intercepción en el golfo de Omán de un buque de carga iraní con 5.000 contenedores, el Touska, que había intentado evadir el bloqueo.
Esta mañana, Trump ha anunciado que “es posible” que se retome el diálogo con Irán este mismo viernes y traiga “buenas noticias”. Lo ha dicho en declaraciones al medio afín New York Post, después de que una fuente pakistaní afirmara que la segunda ronda de conversaciones de paz está “prevista en Islamabad en las próximas 36 a 72 horas”. Si Teherán finalmente envía a su delegación, algo que no ha confirmado, la estadounidense estará compuesta, como en la anterior reunión, por el vicepresidente Vance, el yerno de Trump, Jared Kushner, y su amigo cercano y enviado especial a los conflictos en los que interviene, Steve Witkoff.




