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- En las últimas semanas, los combates se centran en la localidad fronteriza de Bint Jbeil , bastión de Hizbulah y clave en el control de la región meridional.
“Acabo de mantener excelentes conversaciones con el muy respetado presidente de Líbano, Joseph Aoun, y con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu”, afirmó Trump. “Ambos líderes han acordado que, para lograr la PAZ entre sus países, iniciarán formalmente un alto el fuego de 10 días a partir de las 5 p.m. (hora del Este)”, añadió.
Washington ha auspiciado unas negociaciones históricas entre los países vecinos, enemigos históricos que no mantienen realaciones diplomáticas. “El martes, ambos países se reunieron por primera vez en 34 años aquí en Washington D. C., junto a nuestro gran secretario de Estado, Marco Rubio”, expresó Trump. “He encargado al vicepresidente JD Vance y al secretario de Estado Rubio, junto con el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan ‘Razin’ Caine, que trabajen con Israel y Líbano para lograr una PAZ duradera”.
Unas horas antes, el presidente libanés, Jospeh Aoun agradeció al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sus esfuerzos para “garantizar una paz y una estabilidad duraderas”, según informó su oficina en X tras una conversación telefónica entre ambos líderes.“Expresó su deseo de que estos esfuerzos continúen para lograr un alto el fuego lo antes posible”, señala el comunicado.
Sin embargo, la milicia Hizbulah, actor central en el conflicto, no ha confirmado si cumplirá con el acuerdo, y ha criticado duramente al gobierno de su país por sentarse a negociar directamente con Israel. Sin embargo, el alto cargo parlamentario de Hizbulah, Hassan Fadlallah, declaró a la agencia Reuters que la decisión del grupo de respetar un posible alto el fuego dependería de que Israel detenga todas las formas de hostilidades.
Netanyahu, que tampoco ha dado su aprobación aún, expresó el miércoles en un discurso difundido por redes sociales que el Ejército israelí está preparado para tomar el control de todo el sur de Líbano, donde opera el brazo armado del Partido de Dios.
El 3 de marzo, Hizbulah se unió a la contienda de Oriente Medio como respuesta al asesinato del líder supremo de Irán, Ali Jameni, con una oleada de misiles contra Israel. Los persas han sido desde hace años el principal aliado y fuerte de financiación del grupo chií libanés.
Por su parte, Tel Aviv respondió con fuertes ataques a todas las zonas chiíes del país, que ya han dejado más de 2.200 muertos, y una ofensiva terrestre en el sur del país.
En las últimas semanas, los combates se centran en la localidad fronteriza de Bint Jbeil, bastión de Hizbulah y clave en el control de la región meridional. Además, este jueves se reportaron bombardeos en la localidad de Nabatiye, donde un paramédico falleció, y en uno de los puentes del río Lítani, barrera natural que aisla el sur del resto del país.
A pesar el alto el fuego entre en vigor, las autoridades libanesas han reiterado que el fin de la contienda sólo llegará cuando Israel retire todas sus tropas del territorio. Por su parte, Tel Aviv demanda el desarme total de Hizbulah y mantener el control de la frontera para evitar más ataques en el norte de Israel.
Aún, así, Trump exhibe un optimismo lejano de la realidad: “Ha sido un honor para mí resolver nueve guerras en todo el mundo, y esta será la décima, así que vamos a hacerlo realidad”.
Colaboradora de La Vanguardia en Oriente Medio. Anteriormente, pasó por la delegación de El Cairo de la Agencia EFE y el Parlamento Europeo




