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- El fiscal general interino de Estados Unidos , Todd Blanche , señaló que el ataque tendría motivaciones políticas y que el agresor podría haber tenido como objetivo a miembros de la administración.
En una entrevista emitida este domingo en el programa 60 Minutos, el mandatario relató los momentos de tensión vividos tras los disparos que obligaron a activar un amplio operativo de seguridad.
“No estaba preocupado. Entiendo la vida. Vivimos en un mundo loco”, afirmó al ser consultado sobre su reacción inicial.
El líder republicano explicó que, al escuchar las detonaciones, optó por intentar observar lo que ocurría, lo que habría ralentizado su evacuación.
“Quería ver qué estaba pasando. No se lo estaba haciendo fácil. Les decía ‘esperen un minuto’”, relató, agregando que en ese momento comenzaron a dimensionar que se trataba de una situación grave y no de un ruido habitual dentro del recinto.
Según detalló, agentes del Servicio Secreto le ordenaron en reiteradas ocasiones que se arrojara al suelo, instrucción que finalmente acató junto a la primera dama, Melania Trump. “Empecé a caminar y me dijeron ‘por favor, al suelo’, así que lo hice, y ella también”, indicó.
El ataque fue perpetrado por un hombre identificado como Cole Tomas Allen, de 31 años y oriundo de California, quien abrió fuego en el hotel sin lograr ingresar al salón principal donde se encontraba el presidente.
De acuerdo con las autoridades, el sospechoso portaba múltiples armas, incluyendo una escopeta, un arma corta y cuchillos, y fue reducido tras un intercambio de disparos con las fuerzas de seguridad.
El fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, señaló que el ataque tendría motivaciones políticas y que el agresor podría haber tenido como objetivo a miembros de la administración.
“Creemos, en base a antecedentes preliminares, que estaba apuntando a integrantes del gobierno”, indicó.
Las investigaciones también revelaron que el sospechoso habría enviado escritos a familiares con fuertes críticas contra la administración Trump, incluyendo un documento de más de mil palabras que algunos han calificado como un “manifiesto”.
Críticas a la prensa
La entrevista televisiva, sin embargo, estuvo marcada por momentos de alta tensión. Durante la conversación, la periodista Norah O’Donnell leyó fragmentos del supuesto manifiesto en los que se vertían graves acusaciones contra el mandatario, lo que provocó una dura reacción de Trump.
“Sabía que iba a leer eso porque son personas horribles”, respondió, calificando al atacante como “una persona enferma” y cuestionando la decisión editorial del programa.
El intercambio subió de tono cuando se mencionó la posible participación del sospechoso en protestas políticas, a lo que el presidente respondió con críticas hacia ese tipo de manifestaciones y reiteró su postura frente a los medios de comunicación, a los que acusó de ser “blandos con el crimen”.
Pese a sus cuestionamientos a la prensa, Trump sostuvo que la tradicional cena de corresponsales no debería ser cancelada a raíz del incidente.
“No quiero que se suspenda. Sería muy malo que una persona desequilibrada logre cancelar algo así”, afirmó, sugiriendo que el evento sea reprogramado dentro de los próximos 30 días.
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