
La tercera temporada de Trigger Point, la serie británica con los artificieros londinenses de la Policía Metropolitana como grandes protagonistas comandados por una impertérrita Vicky McClure, comienza, como no podría ser de otra manera, con una amenaza de bomba en un taxi abandonado, un pasajero aprisionado en su interior y una enigmática nota: “Confiesa o muere”. Será el primero de una serie de atentados con el denominador común de la demandada confesión.
Seguir leyendo


