ESPN.com
11 de feb, 2026, 10:45
El director de las Flechas de Plata habló en Baréin sobre la controversia que rodea a la compresión en sus unidades de potencia y qué hará ante un posible cambio en las reglas.
Mientras los nuevos autos de Fórmula 1 giraban en la pista de Sakhir, Toto Wolff charlaba con los medios presentes y el tema, claro, pasó por la controversia que existe sobre la flamante unidad de potencia de Mercedes. El motor de combustión de las Flechas de Plata está en la picota después de que Audi, Ferrari y Honda enviaran una carta a la Federación Internacional del Automóvil pidiendo explicaciones sobre la relación de compresión de los alemanes. Este año, el máximo es de 16.1, sin embargo, Mercedes llegaría a 18.1 gracias a elementos que se expanden naturalmente ante el calor extremo al que se llega con el motor en funcionamiento. La FIA realiza las mediciones de fiscalización con el impulsor en temperatura ambiente y detenidos. A los tres proveedores que protestaron inicialmente se les habría sumado Red Bull Ford Powertrains, una situación clave porque para aprobar un cambio en las reglas se necesitan los votos de cuatro de los cinco constructores, la FIA y FOM (dueño de los derechos comerciales).
Honda, Ferrari, Audi y Red Bull podrían pedir que se realizara una medición con sensores durante el funcionamiento y con la unidad de potencia en alta temperatura detenido en boxes. Todo esto se llevará a votación y la gran duda pasa por qué determinación tomarán FIA y FOM, que suelen votar en bloque. Por lo pronto, en Baréin, en el inicio de la pretemporada, Wolff habló de la situación en declaraciones que publica PlanetF1: “El deporte está lleno de sorpresas, por lo que nunca hay una situación en la que puedas decir que estás seguro de algo durante todo el proceso”, dijo el austríaco.
Toto fue claro en su concepto y tiró la pelota al tejado de FIA: “Obviamente, cuando diseñas un motor, mantienes a la FIA muy al tanto de las decisiones que tomas, y eso es lo que hicimos, y hemos tenido todas las garantías de que lo que hicimos fue de acuerdo con la normativa. Pero creo que todos nuestros competidores se sintieron un poco ofendidos y presionaron a la FIA durante mucho tiempo. Confiamos en la gobernanza del Comité Asesor de Unidades de Potencia. Ya veremos cómo evoluciona”.
Wolff descartó realizar alguna demanda contra la FIA en el caso de que se decida un cambio de normas: “No existe ningún escenario en el que demandemos a alguien. En mi opinión, en la Fórmula 1 el ingenio de la ingeniería siempre se respeta, pero siempre vamos a respetar la gobernanza del deporte, y si la gobernanza del deporte decide cambiar las reglas, en contra o a favor de nuestra posición, simplemente tenemos que aceptarlo”.
Wolff fue consultado sobre cómo hará Mercedes para llegar a Australia si se decide cambiar la normativa (provee también a McLaren, Alpine y Williams): “Un motor se desarrolla durante mucho tiempo y hay plazos de entrega. Si te dicen que no puedes operar el motor de la forma en que lo desarrollaste, eso podría ser bastante perjudicial para el rendimiento. Si se convierte en reglamento, hay que cumplirlo. Y si no se puede, la FIA tendrá que inventar algún tipo de solución para ajustarse, y eso no lo tenemos claro”.
“Creo que la presión de los demás fabricantes de motores aumentó enormemente en los últimos meses. Reuniones secretas, cartas secretas a la FIA donde, obviamente, no existe el secreto en este deporte, y eso ha llevado a esta situación. Estoy un poco más confundido. Porque hasta el viernes pasado me daba la impresión de que las cosas no iban a cambiar”, señaló el pope, quien estará expectante al pedido que presentarán los otros cuatro fabricantes para que la medición de la compresión se realice en caliente.


