Anschen Berggren tiene 83 años, vive en Råå, al sur de Suecia, y si lees que desde hace más de cuatro décadas duerme fuera de casa, pensarás, por un lado, que es vagabunda, y por otro, que cómo es posible que cualquiera, pero menos de su edad, duerma en la calle, y menos aún con frío. Pero es algo voluntario.


