«El Gobierno alemán da la bienvenida al alto el fuego de dos semanas acordado por
Estados Unidos e Irán durante la pasada noche y agradece a Pakistán por mediar en este sustancial acuerdo», ha expresado el canciller alemán,
Friedrich Merz, en una primera reacción a los últimos acontecimientos en la guerra en
Oriente Próximo. Merz ha añadido que « el objetivo debe ser en el contexto actual negociar un fin permanente de la guerra en los próximos días y esto solo se logrará por vías diplomáticas». Mientras tanto, tal y como había prometido a la
Casa Blanca, el canciller alemán ofrece la Armada alemana para participar en una misión que garantice la circulación a través del estrecho de Ormuz. Alemania había accedido a enviar barcos «en cuanto se firmase cualquier tipo de alto el fuego», para evitar implicarse en un conflicto que, según Merz ha repetido varias veces en las últimas semanas, « no es nuestra guerra ». Una vez acordado el alto el fuego, cumple con su compromiso y asegura que «Alemania hará una contribución adecuada para garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz», en un comunicado de la Cancillería de Berlín. Trump ha señalado explícitamente que Europa, y en particular Alemania, tiene más capacidad de cazaminas que EE. UU. Alemania, efectivamente, dispone de 10 buques cazaminas de la clase Frankenthal (Minenjagdboote), con sonar de alta resolución para buscar minas en fondos complicados, además de drones submarinos «Seefuchs» y drones de superficie tipo Seehund, que imitan la firma de grandes buques para detonar minas antes de que pase el tráfico real. En una misión para el estrecho de Ormuz centrada en el despeje de minas, este sería el paquete lógico alemán, junto a fragatas F124 como la Hessen o alguna de sus gemelas.