En febrero pasado, Cumaná comenzó a sufrir una crisis de agua producto de la obstrucción del túnel Guacamán, el que lleva el agua a la capital del estado Sucre desde la represa del Turimiquire, un trayecto de más de 12 kilómetros al que los expertos aseguran no se le hacía mantenimiento desde hace un cuarto de siglo.
Según las autoridades, un sismo provocó el deslizamiento de rocas que ocasionaron el taponamiento y con ello el agua potable por tuberías cesó en Cumaná, Marigüitar y Araya, además del 45 % de Nueva Esparta.
Las respuestas oficiales han sido de aliento, de que pronto se resolverá la situación, pero la ciudad cumplió un mes sin agua regular y las protestas han continuado desde entonces, en medio de la declaratoria de una emergencia para los municipios Sucre, Cruz Salmerón Acosta y Bolívar.
La vida diaria se trastocó desde entonces, los habitantes incluso se volcaron al río Manzanares para intentar recoger agua y esto trajo consigo un aumento en los cuadros de vómitos y diarreas.
Un mes sin agua en Cumaná
Estos son los hechos que dejaron sin agua a Cumaná:
22 de febrero: Un sismo, esa fue la respuesta oficial al motivo del derrumbe, según la encargada de la administración venezolana, Delcy Rodríguez. En Funvisis no hay reportes de movimientos ese día, al menos en sus redes sociales, pero sí uno del 21 de febrero a 28 kilómetros de Irapa, con una magnitud de 3.0.
Aunque inicialmente no se reportaron daños estructurales graves en viviendas, el movimiento telúrico provocó un derrumbe masivo de rocas y sedimentos dentro del túnel de trasvase del Sistema Turimiquire, la principal arteria que surte de agua a Cumaná y parte de Nueva Esparta.
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23 – 26 de febrero: Comienza la interrupción total del servicio en la capital sucrense. La población inicialmente pensó que se trataba de una parada de mantenimiento común, pero el agua no regresó. Sí se incubó el malestar ciudadano por la falta del servicio y la respuesta lenta de las autoridades en informar qué estaba ocurriendo realmente en la ciudad.
27 de febrero: Ante la presión social, la gobernadora Jhoanna Carrillo informó oficialmente sobre el derrumbe en el túnel de trasvase, confirmando que el sistema estaba fuera de funcionamiento. Desde entonces la gobernación, en conjunto con autoridades nacionales, inició el envío de agua en camiones cisternas a las comunidades, que no están del todo satisfechas con estas labores que no son suficientes para atender la demanda del servicio.
Promesas de restitución del agua
2 de marzo: Delcy Rodríguez anunció que el plan de ingeniería ya se estaba ejecutando y que el agua «estaba entrando» al sistema. Sin embargo, en Cumaná el suministro seguía sin normalizarse, lo que generó desconfianza en la ciudadanía.
5 de marzo: Se oficializa el Decreto Nº 277, declarando la Emergencia Hídrica en los municipios Sucre, Bolívar y Cruz Salmerón Acosta, los tres afectados por la falta del servicio. La gobernación prohibió el lavado de autómoviles en las calles, el llenado de piscinas y el riego de fachadas. Además, limitó las labores de agricultura rural como el riego y la quema de conucos, entre otras medidas.
9 de marzo: Inicia la «Operación Turimiquire». Más de 100 trabajadores y maquinaria especializada comenzaron las labores críticas de limpieza en el túnel de 12.5 km de longitud.
10 – 15 de marzo: Estallan las protestas masivas. Sectores como Mundo Nuevo, la avenida Fernández de Zerpa y comunidades de la zona alta cerraron vías principales. Los ciudadanos denunciaron tener más de 15 días sin una gota de agua y reportaron que los camiones cisterna eran insuficientes o inexistentes en sus zonas.
11 de marzo: El ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, alabó los trabajos de los operadores de Hidroven para restablecer el servicio. «Nuestros trabajadores son unos campeones entregados, y prontito, prontito comenzará a mandar agua», afirmó en su programa semanal de televisión hace 19 días.
Trabajadores quedan atrapados en el túnel
25 de marzo: Las autoridades informaron sobre el inicio de la «segunda fase operativa» tras despejar la primera gran obstrucción del túnel Guacamán, de donde dijeron se retiraron 1.000 metros cúbicos de sedimentos. Admitieron que aún quedaban 1.400 metros cúbicos por despejar en una transmisión del vicepresidente sectorial de Obras Públicas y Servicios, Juan José Ramírez, junto a la gobernadora de la entidad, Johanna Carrillo. Ninguno informó sobre cuándo estarían listas las labores. Se prometió una restitución progresiva, pero la presión en las tuberías seguía siendo nula para la mayor parte de la ciudad.
28 de marzo: Medios de comunicación locales comenzaron a hacerse eco de denuncias de las personas en Santa Fe, a las afueras de Cumaná donde está la salida del túnel, que habían quedado unos trabajadores atrapados dentro de la infraestructura por un nuevo derrumbe. El silencio oficial marcó la jornada y aumentaron las especulaciones y rumores sobre la situación de estas personas.
29 de marzo: La Vicepresidencia Sectorial de Obras Públicas y Servicios confirmó que ocho trabajadores quedaron dentro del túnel mientras realizaban trabajos en la zona. Las autoridades reconocieron el incidente en el que los trabajadores «vieron comprometidas sus vidas» mientras realizaban labores críticas para intentar restituir el suministro de agua hacia la región oriental.
El comunicado no detalla cómo ni por qué quedaron atrapados ni dice si los trabajos se retrasarán si como se conoció extraoficialmente hubo en derrumbe en el lugar.
La entrada Sucre | Cronología de una emergencia de agua en Cumaná: protestas, promesas y trabajadores atrapados se publicó primero en El Pitazo.





