La crisis de la vivienda agita con fuerza a la mayor parte del continente europeo. Según informa el diario AD, para vivir en el centro histórico de la holandesa Utrecht hay que tener mucho dinero, pero hay una opción que está acaparando titulares en los medios de comunicación: un apartamento bien ubicado, reformado y barato, pero mide 2,8 metros de ancho.


