

La gestión del profesor Rafael Santos Badía al frente del Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep) quedará registrada como una de las más trascendentes en la historia reciente de la educación técnica de la República Dominicana. Su paso por la institución no solo fortaleció su estructura interna, sino que amplió de manera decisiva el alcance social y territorial de la formación técnico-profesional, convirtiéndola en una verdadera palanca de desarrollo nacional.
Uno de los principales sellos de su administración fue la expansión de centros tecnológicos a lo largo y ancho del país, acercando oportunidades de formación a comunidades que durante décadas estuvieron al margen del sistema educativo tradicional. Estos centros, dotados de tecnología moderna y programas alineados con las necesidades del mercado laboral, se convirtieron en la mejor carta de presentación de una gestión enfocada en resultados, inclusión y pertinencia.
Bajo su liderazgo, el Infotep consolidó una oferta académica diversa y actualizada, permitiendo que miles de jóvenes y adultos, muchos de ellos sin acceso a la educación universitaria, encontraran en la formación técnica una vía real para la empleabilidad, el emprendimiento y la movilidad social. La institución reforzó su rol como espacio de oportunidades, dignificando la educación técnica y colocándola en el lugar estratégico que demanda el desarrollo económico del país.
Otro aporte significativo de la gestión de Santos Badía fue el fortalecimiento de las relaciones educativas internacionales, lo que permitió intercambios de conocimientos, actualización curricular y alineación con estándares globales de formación. Estas alianzas contribuyeron a elevar la calidad de los programas y a posicionar al Infotep como una institución de referencia en la región.
Su dirección se caracterizó, además, por una conducción ética, transparente y comprometida con los mejores intereses de la educación técnico-profesional. La planificación estratégica, el manejo responsable de los recursos y la visión de largo plazo marcaron una administración ejemplar, reconocida tanto por los sectores productivos como por la ciudadanía.
En ese contexto, el nombramiento del profesor Rafael Santos Badía como ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, mediante decreto del presidente Luis Abinader, resulta oportuno y coherente. Se trata de uno de los funcionarios más relevantes de la actual gestión gubernamental, cuya trayectoria y resultados avalan la confianza depositada en él para asumir tan alta responsabilidad del Estado dominicano.
Su designación envía un mensaje claro del compromiso del presidente Abinader con una educación de calidad, orientada al desarrollo del capital humano y a la articulación entre formación, ciencia, innovación y producción. No es casual que, desde hace tiempo, Santos Badía fuera perfilado como una figura idónea para encabezar tanto el ámbito educativo como el de la ciencia y la tecnología.
De cara al futuro, se espera que quien asuma la dirección del Infotep continúe y profundice el legado de esta gestión histórica, preservando los avances logrados y fortaleciendo el papel de la institución en la transformación social y económica del país.
El Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología queda, sin dudas, en buenas manos. Los retos son grandes, pero también lo son la experiencia, la visión y la capacidad de gestión del profesor Rafael Santos Badía, llamado ahora a seguir aportando desde una nueva y estratégica trinchera al desarrollo de la República Dominicana.
Por Lincoln Minaya

