La casa de York, o lo que quedaba de ella, ha caído en desgracia definitivamente. Si bien la vergüenza se había adueñado ya de los York desde hacía varios años, lo ocurrido este 19 de febrero de 2026 ha marcado un antes y un después. A las 08:00 horas del jueves, que coincidió con el 66º cumpleaños del expríncipe Andrés, agentes de la policía se presentaron en Wood Farm, vivienda del complejo de Sandringham, propiedad privada de Carlos III en Norfolk, Inglaterra, en la que Andrew reside temporalmente.

