SANTO DOMINGO.- Emilia Pereyra, laureada periodista y escritora con varios años trascendiendo en el medio cultural capitaleño, se apresta a presentar una nueva obra, esta vez con el atractivo título “La riqueza patrimonial de San Cristóbal”.
Como soy de ese pueblo -donde siempre estoy escarbando en asuntos históricos- y la distingo a ella por su amplio ejercicio periodístico fuera de lo común, me ha interesado sobre manera el anuncio de la presentación.
Tendrá lugar el 25 de febrero, miércoles, a las 10:30 de la mañana, en el salón de actos de la Gobernación de San Cristóbal, en acto abierto al público.
Enterado y complacido por la invitación recibida (aunque no por el día y la hora, inapropiados, a mi juicio) me he apresurado a contactarla y someterla a un entrevista rápida, a “bocajarro”, sin preámbulo, buscando luz para mí y los lectores.

Se anuncia la presentación de un nuevo libro tuyo. ¿Cuál es y de qué trata?
Se trata de la obra titulada “La riqueza patrimonial de San Cristóbal«. Es el resultado de una investigación exhaustiva realizada por la Dirección de Fomento e Investigación Cultural que dirijo. El libro es un viaje documental por el legado histórico y cultural de San Cristóbal, que busca resaltar lugares, monumentos, prácticas culturales y tradiciones que definen la identidad de esta provincia tan fundamental para la historia dominicana.
¿Qué te impulsó a incursionar en ese tema?
San Cristóbal es un microcosmos de la historia nacional. Allí nació la Constitución, pero más allá de lo político, posee una herencia que abarca desde el arte rupestre en las Cuevas del Pomier hasta joyas arquitectónicas de la Era moderna y tradiciones folclóricas de un valor incalculable. La iniciativa institucional surge de un encuentro entre el ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo, y el alcalde de San Cristóbal, Nelson de la Rosa. Ambos funcionarios percibieron la necesidad de dotar a la comunidad y al país de una obra que no solo registre, sino que dignifique este patrimonio, pues lo que no se conoce, no se valora ni se protege.
¿Conllevó mucho trabajo y esfuerzo?
Sin duda. Fue un trabajo intenso que recibió un gran respaldo del Viceministerio de Desarrollo, Innovación e Investigación Cultural, del que depende la Dirección de Fomento e Investigación que dirijo. No fue solo una labor de escritorio; implicó trabajo de campo, consulta de archivos, entrevistas, levantamientos de las informaciones y la validación de datos para asegurar que el contenido sea de interés general y que tenga rigor intelectual y académico. Esperamos que la obra sea apreciada por el país y especialmente por San Cristóbal y todas sus comunidades.

La obra será presentada este 25 de febrero, a las 10:30 de la mañana, en el salón de actos de la Gobernación de San Cristóbal y a través de este medio invitamos al público interesado, a los escritores, a los investigadores y amantes de la historia.
Básicamente, ¿qué deseas proyectar, comunicar o relievar en la obra acerca de esa comunidad?
Deseamos proyectar que San Cristóbal es un enclave cultural de primer orden. Queremos comunicar que su riqueza patrimonial es un activo vivo que debe generar orgullo en sus habitantes y curiosidad en los visitantes. El objetivo es relievar que San Cristóbal es mucho más que su cercanía a la capital; es un epicentro de memoria histórica que merece ser preservado para las futuras generaciones.
¿Quién auspicia la obra?
Es auspiciada por el Ministerio de Cultura, a través del Viceministerio de Desarrollo, Innovación e Investigación Cultural. Es parte de la política de la actual gestión de fortalecer la investigación cultural y dejar testimonios escritos que sirvan de base para el fomento de nuestra identidad.
¿Algún nuevo proyecto en carpeta?
En la Dirección no nos detenemos. Ahora mismo estamos avanzado en una investigación sobre los aportes de la comunidad japonesa en Dajabón, y tenemos otros proyectos y publicaciones en agenda que irán divulgándose. En lo personal, sigo explorando narrativas que vinculen nuestra historia y otros temas con la literatura.
¿De cuál de tus obras te sientes más satisfecha o valoras más?
Esa es siempre una pregunta difícil para un autor, pues cada libro responde a un momento relevante de la vida. Valoro mucho mis novelas históricas como Cuando gemía la Patria, El grito del tambor o El corazón de la revuelta, por los retos que supusieron.
Sin embargo, debo decirte esta investigación sobre San Cristóbal me ha cautivado. Ha supuesto un gran descubrimiento, porque me he dado cuenta de que esta provincia sureña posee tesoros invaluables. Por tanto, aprecio y agradezco mucho la oportunidad que he tenido emprender esta labor. Además, creo que se está haciendo un aporte cultural importante a la gente de San Cristóbal y al país. Este tipo de obras tiene un propósito colectivo: son libros que pertenecen a la gente y buscan transformar la mirada de un pueblo sobre su propio tesoro cultural.
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