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- La Iglesia Católica le negó la confesión al narcotraficante Rolando Florián Féliz, tras una carta enviada un año antes de su muerte al cardenal Nicolás López de Jesús López Rodríguez, en la que le manifestaba su arrepentimiento.
La Iglesia Católica le negó la confesión al narcotraficante Rolando Florián Féliz, tras una carta enviada un año antes de su muerte al cardenal Nicolás López de Jesús López Rodríguez, en la que le manifestaba su arrepentimiento.
El 16 de mayo próximo se cumplen 17 años de su muerte a balazos en la cárcel de Najayo, San Cristóbal, y un año antes le escribió una carta al cardenal Nicolás López Rodríguez, en la que le manifestó su arrepentimiento y el deseo de ser confesado.
En específico, la carta al cardenal López Rodríguez (copia de ella en poder de El Nacional) le fue enviada el 13 de mayo de 2008, rogándole que le confesara. Un año después, 16 de mayo de 2009, murió acribillado a balazos, sin que se le cumpliera el deseo de ser confesado.
Sin embargo, el reo en ningún escenario recibió respuesta del prelado católico, que en ese entonces, dirigía los destinos de la Iglesia Católica Dominicana, con el cargo de arzobispo metropolitano de Santo Domingo.
Florián Feliz le confesó en una ocasión a este redactor que estaba totalmente arrepentido y que su vida iba a ser diferente tan pronto saliera de la cárcel.
“Mira, yo tengo una niña de seis y años y cada vez que me llama lo primero que me pregunta es qué yo voy a hacer cuando salga de la cárcel. Eso a mí me parte el alma; yo te juro que cuando obtenga mi libertad, seré un hombre diferente”, le manifestó Florián Féliz a quien esto escribe.
Tras ese relato a este periodista, Florián le escribió la carta que, a continuación copiamos de manera textual:
“Santo Domingo, Rep. Dom.
13 de mayo de 2008
Eminencia Reverendísima:
Monseñor De Jesús
Cardenal López Rodríguez
“Respetuosamente, mediante la presente tengo a bien dirigirme a usted con la finalidad de expresarle que soy un ser humano que Dios le ha dado la oportunidad de enmendar sus errores. En el tiempo que llevo recluido, he podido tener un gran acercamiento con Dios”.
“Hoy le manifiesto a usted y a la sociedad mi arrepentimiento y la obra que Dios ha hecho en mi, le solicito que dentro de sus posibilidades me dé la oportunidad de recibir de usted la confesión porque quiero manifestarle a Dios mediante usted que soy un hombre nuevo, que soy un padre que durante todo este tiempo ha perdido una gran parte de mi vida, de mis hijos y es mi gran anhelo poder recuperar junto a mi familia este tiempo”.
“Quiero llevar mi vida y la de mis 14 hijos por el camino cristiano, en ningún escenario he tenido la oportunidad de recibir la confesión mientras he guardado prisión y le pido a usted que sea el facilitador de la necesidad que tengo de ser confesado”.
“He llevado un largo proceso, he pagado mis errores no solo con cárcel, sino también con la ausencia de mi familia, hijos y el rechazo de la sociedad, hoy quiero reintegrarme a la sociedad mostrando el hombre en quien me he convertido y me hace feliz saber que así como el papa Juan Pablo II perdono a quien un día atento contra su vida, yendo hasta el calabozo donde se encontraba su agresor dio un gran ejemplo digno de quien el represento en la tierra de humildad, y el verdadero perdón, así como Jesús murió para darnos una oportunidad y librarnos del pecado y para vivir, quiero recibir la confesión y pedir perdón al todo poderoso”.
“Quiero que usted como representante de la Iglesia católica y de cristo, no se fije en el joven que entro hace 14 años, sino en el ser humano que va a salir para ser ejemplo de la juventud y mis hijos que me esperan con tanto anhelo”.
“Esperando recibir con su pronta repuesta.
Dando gracias anticipadas.
Se despide, Rolando Florián Féliz”.
La carta, en ningún escenario tuvo respuesta.



