Carlos Hernández de Miguel dedicó mucho esfuerzo pedagógico para dar a conocer que los campos de concentración que buscaba, sobre los que investigaba y documentaba, no estaban en Polonia, Austria o cualquier punto de la Europa ocupada por los nazis, sino que estaban en España, y cuya creación fue decidida por Francisco Franco como continuidad de su victoria en la Guerra Civil. Lugares de encierro, muerte y enfermedad de los que no había muchos datos. Hernández de Miguel, madrileño, licenciado en Ciencias de la Información, hizo un trabajo exhaustivo de compilación de esos horrores en un libro publicado en 2017. La salud no le ha acompañado para continuar su tarea de recuperación de datos desconocidos de la memoria histórica; ha muerto a los 56 años, de la enfermedad de la que aparentemente se estaba recuperado.
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