
Por Leonardo Lemos Guzmán
El 20 de Julio del 1969, la misión Apollo 11 alunizó, marcando esta fecha como la primera vez que un Ser Humano llegó a la Luna. De forma inmortal han quedado grabadas las palabras de Neil Armstrong, primer astronauta en pisar la superficie de la Luna: “Este es un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la humanidad”. Desde entonces, en Diciembre del 1972, el Apollo 17 fue la última misión en pisar suelo del único satélite natural de nuestro planeta.
El éxito del Programa Apollo puso fin a la carrera espacial entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, la cual tuvo lugar durante la Guerra Fría, como resultado de la Segunda Guerra Mundial. En consecuencia, el Gobierno de los Estados Unidos redireccionó sus intereses y presupuesto, cancelando misiones a la Luna, como Apollo 18, 19, y 20. Y enfocando a la NASA en el desarrollo del Laboratorio en órbita terrestre (Estación Espacial Internacional), y el envío de sondas y satélites a otros rincones del Sistema Solar, tales como:
- 1972: Pioneer 10: Primeras sondas en cruzar el cinturón de asteroides y explorar Jupiter.
- 1973: Pioneer 11: Primeras sondas en cruzar el cinturón de asteroides y explorar Jupiter.
- 1975: Viking 1 y 2: Primeros aterrizajes exitosos en el Planeta Marte.
- 1977: Voyager 1 y 2: Lanzadas para estudiar los planetas exteriores (Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno).
- 1989: Galileo: Primera misión en orbitar Júpiter y estudiar sus Lunas.
- Entre muchos otros…
Como puede apreciarse, ya para finales del siglo pasado continuar explorando la Luna no representaba una prioridad para las grandes potencias del mundo. Sin embargo, uno de los grandes objetivos de la NASA para mediados de este siglo es enviar Seres Humanos a Marte, y para ello, regresar a la Luna y más que regresar, desarrollar una base Lunar, permitiría a la NASA perfeccionar la tecnología necesaria para proporcionar el agua y el aire que requieren los astronautas en sus misiones a Marte.
Adicionalmente, cual “eco de un momento futuro”, asistimos nueva vez a una carrera espacial, en esta ocasión entre el campeón del siglo pasado; Los Estados Unidos, y el retador; el gigante asiático, China. Este último, en el 2024 con su misión Chang’e 6 logró muestras de la cara oculta de la Luna, y con las misiones Chang’e 7 y Chang’e 8 proyecta que sus astronautas pisen suelo Lunar en el 2030.
Como parte de la estrategia del gobierno de los Estados Unidos y sus aliados para ganar la carrera a Marte, en el 2019 la NASA anunció formalmente la creación del Programa Artemis, el cual tiene como objetivo establecer una presencia sostenible en el polo sur Lunar. Este programa consta de cinco misiones, de las cuales en el 2022 fue realizada exitosamente Artemis I, la cual fue una prueba de vuelo no tripulada de la nave Orion, construida por Lockheed Martin, y del cohete mas poderoso de la historia, el SLS, construido por Boeing.
Con el exitoso lanzamiento de Artemis II el pasado 1ero de Abril, la NASA dá un firme e importante paso iniciando el primer vuelo de prueba tripulado alrededor de la Luna con el objetivo de verificar el funcionamiento de la nave espacial Orion, el cual tiene pautado una duración de diez días. Es importante señalar que esta misión solo orbitará la Luna, y no alunizará. La misma forma parte crucial del cronograma definido por la NASA como prerrequisito para la misión Artemis III, definida para regresar la presencia humana a la Luna tras 55 años de ausencia.
En el día de hoy, Lunes 6 de Abril, la nave Orion entrará en la esfera de influencia lunar, por lo que la atracción gravitatoria de la Luna se volverá más fuerte que la de la Tierra. Este día en particular representa singular trascendencia, puesto que mientras la nave gravita en la órbita lunar, la tripulación realizará pruebas de sus trajes espaciales denominados “Sistema de Supervivencia de la Tripulación Orion”.Estos trajes de color naranja protegen a los astronautas
el lanzamiento y la reentrada a la Tierra; asimismo, en caso de emergencia, podrían utilizarse para proporcionar al miembro de la tripulación que los vista una atmósfera respirable durante un máximo de seis días si la nave Orion sufriera una despresurización.
Estas pruebas significan un punto crítico en el cronograma del Programa Artemis, debido a que es la primera vez que estos trajes están siendo utilizados en el espacio, la tripulación de Artemis
II pondrá a prueba su capacidad para ponérselos y presurizarlos con rapidez; instalar sus asientos y ocuparlos mientras llevan puestos los trajes; ingerir alimentos y bebidas a través de un puerto situado en el casco del traje, y realizar otras tareas.
El autor es el primer dominicano que ha trabajado para tres Programas de la NASA, sustentado únicamente en su preparación universitaria dominicana.
La entrada Misión Artemis II: Rumbo a la Luna después de 50 años se publicó primero en El Nuevo Diario (República Dominicana).



