Desde el triunfo de la revolución cubana en 1959 los terratenientes y hombres más ricos hicieron todo para impedir que prosperara. Uno de los primeros intentos por hacerla fracasar fue vaciar al país de profesionales y técnicos. Estimaban que, sin los especialistas de las élites y sus lacayos, la revolución se desmoronaría en unos cuantos meses.
Magdiel Sánchez Quiroz*: La desobediencia de Cuba
Cortex AI
Resumen, sesgo y contexto.La Jornada


