
Nota del Editor: Este texto se publicó originalmente en 2016 Era un domingo claro y espléndido. Perfecto para jugar béisbol. Corría el 19 de julio de 1964. El Bronx bullía. Los Yankees recibirían a los Indios de Cleveland y a un desconocido pitcher acabadito de subir de las Menores. No hubo tiempo para el estudio aunque los locales y sus parciales confiaban en tener una tarde de solaz esparcimiento. ¡Para algo eran los Yankees! El nombre de Cuba, país de origen del advenedizo...

