El Ministro de Transporte, Óscar Puente, admitió ayer en el Senado: “Rodalies es un servicio pésimo”. Este viernes por la mañana, la red ferroviaria catalana ha comenzado ese “pésimo” servicio con las habituales incidencias y con cortes en los 11 tramos en los que, desde el lunes, hay que realizar en autobús por reparaciones de la infraestructura. Además, las limitaciones de velocidad establecidas por Adif en 155 puntos de la red -donde ha habido incidencias o hay problemas de seguridad- ha reducido el acelerador de los trenes en más de 100 kilómetros ralentizando el servicio.
Seguir leyendo



