La infancia está llena de cambios. Y, entre otras muchas lecciones de la vida, los niños aprenden poco a poco a adaptarse. Otra cosa es que les resulte fácil: hasta las modificaciones más pequeñas, como parar de jugar para cepillarse los dientes, siempre rozan, y a veces desencadenan la tragedia. Y luego están las revoluciones reales, como la llegada de un hermano, un terremoto que incluso puede hacer falta la ayuda de un libro para aplacarlo. De ello hablan, precisamente, varias de las obras escogidas en la selección de la mejor literatura infantil y juvenil de libreros de distintas Comunidades Autónomas para este mes. Aunque, por supuesto, también de dragones, magia, casas extrañas o estornudos. Tramas y temas para los gustos de cualquiera. Para asegurarse de que, entre tantas variaciones, por lo menos la pasión lectora nunca cambie.
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