
Los alumnos del instituto IES Rayuela, en Móstoles, no quieren ir al baño, ni sentarse en el pasillo entre clase y clase o apoyarse en las repisas de las ventanas. No es un acto de rebeldía adolescente, es que todo está cada día más sucio ―polvo acumulado, barro, restos de una obra― y algunas zonas no se han limpiado desde verano, porque solo hay una persona para la limpieza de todas las instalaciones. Profesores, sindicatos y directores advierten de que el Rayuela, al que asisten 900 alumnos, no es el único en esta situación. La voz de alarma la han dado este y otros centros del mismo municipio, pero la suciedad, señalan, es solo es la punta del iceberg: en los institutos públicos de la Comunidad de Madrid faltan administrativos, conserjes y demás personal no docente. En algunos casos, denuncian, los centros tienen que recurrir a empresas privadas, pagadas con su propio presupuesto, para tareas puntuales de limpieza, cuando es el Gobierno regional el encargado de cubrir los puestos vacantes.
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