El otoño es uno de los momentos ideales para comenzar a cultivar tus propias verduras en casa. En este marco, hay tres tipos que son perfectas para sembrar durante esta temporada, ya que pueden crecer rápido y son fáciles de cuidar.
Se trata de la lechuga, la acelga y el rabanito. Son buenas opciones para quienes buscan soluciones simples, rendidoras y de crecimiento rápido.
Las 3 verduras para sembrar en otoño
1. Lechuga
La lechuga es la favorita de quienes se inician en la huerta en su casa. Esta verdura es fácil de cuidar, versátil y no hace esperar demasiado para poder cultivarla.
- Crece en pocas semanas: entre 30 y 60 días ya podés cosechar.
- Se adapta al fresco: el otoño le sienta bárbaro.
- Va en maceta o en tierra: no necesitás mucho espacio.

¿Cómo cuidarla? Prefiere sol suave o semisombra, riego frecuente pero sin encharcar y un suelo suelto con buen drenaje. Si cortás solo las hojas externas, la planta sigue produciendo y podés cosechar varias veces.
Leé también: Estas son las 5 mejores verduras para cultivar en casas con poco espacio, según una especialista
2. Acelga
La acelga es una verdura noble, ideal si buscás algo duradero y fácil de mantener.
- Tolera el frío moderado sin problemas.
- Produce hojas durante meses: cosechás y vuelve a crecer.
- No pide mucho: solo espacio, riego regular y buena exposición al sol.
Al igual que la lechuga, permite cosecha progresiva: cortás las hojas externas y la planta sigue creciendo.
3. Rabanito
Si sos de los ansiosos, el rabanito es tu mejor amigo. Es el cultivo más veloz y se adapta perfecto al otoño.
- Listo en 3 a 4 semanas: ideal para ver resultados rápido.
- Se banca el clima fresco y va bien en espacios chicos.
- Cuidados: necesita sol moderado, riego constante y suelo liviano para que la raíz crezca bien.

Podés cosecharlo a tiempo, porque si lo dejás mucho se pone más picante y fibroso.
Leé también: Colocar papel de diario en el cajón de verduras: por qué lo recomiendan y para qué sirve
Por qué el otoño es el mejor momento para la huerta
El otoño en Argentina tiene ventajas que no se pueden desaprovechar:
- Temperaturas suaves: menos estrés para las plantas.
- Menos plagas: menos problemas y menos químicos.
- Mejor humedad en el suelo: menos riego y más crecimiento.



