El proyecto para ampliar una mina de caolín en la Serranía baja conquense amenaza con causar una brecha social más grande que los mordiscos que desde los años 70 propina la extracción de este mineral en los montes que circundan el pequeño pueblo de Arguisuelas. Buena parte de sus apenas 130 vecinos se oponen a los planes de SICA-Euroarce para ampliar una de las dos minas que ya opera en el municipio y llevarla hacia el mirador de El Viso, un paraje muy querido por sus habitantes por los atardeceres que brinda. En diciembre, el ayuntamiento, gobernado por el PP, llevó a cabo una consulta entre los empadronados. De los 64 votos emitidos, 48 se opusieron a la ampliación. Pero el rechazo, aseguran desde la Plataforma SOS Arguisuelas, es mayor si no se ciñe únicamente al censo. “Hay mucha gente que vive fuera y tiene casa en el pueblo y que también se opone”, asegura Andrea Bustamante, que abandera la oposición vecinal al proyecto.
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