Una más a la colección de estafas por internet y móvil. Patricia Scheveneels, de 47 años, recibió una llamada que parecía rutinaria. Al otro lado, un supuesto empleado de Proximus le advertía de que su tarjeta SIM estaba a punto de caducar. Horas después, había perdido 60.000 euros, el dinero que guardaba para complementar su jubilación.
