
Una gélida y soleada mañana del pasado mes de diciembre, el salón de la novelista india Kiran Desai se antojaba el lugar más silencioso de Nueva York. Tiene mérito: está en una calle de casas bajas construidas en los años treinta en Jackson Heights (Queens), tal vez la zona más bulliciosa de la ciudad, que es como decir del mundo; aquí se hablan más de 160 idiomas.
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