
Cuando se instauró el modelo de colaboración público-privada en la gestión de algunos hospitales de la Comunidad de Madrid, muchos expertos advirtieron del peligro de parasitación del sistema público por parte de gestoras privadas. El caso del hospital de Torrejón de Ardoz y diversos informes conocidos en las últimas semanas sobre el resto de los hospitales de provisión pública y gestión privada confirman que esas advertencias tenían fundamento. La Comunidad de Madrid ha sancionado con multas que suman 2,2 millones de euros a siete hospitales público-privados por incumplir los estándares de calidad exigidos. La Intervención general encontró incumplimientos y errores en la facturación de los centros de Majadahonda, Parla, Coslada, San Sebastián de los Reyes, Arganda del Rey, Aranjuez y Vallecas, que entre enero de 2021 y agosto de 2024 facturaron 563,8 millones a la caja de los madrileños.
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