Jannik Sinner y Novak Djokovic se ven las caras por un puesto en la final del Open de Australia. Ambos llegan en dinámicas totalmente distintas: el italiano, vigente campeón, está siendo un rodillo, habiendo perdido solo un set en todo el torneo, mientras que el serbio ha llegado a las semifinales debido a la lesión de Musetti, que se retiró en el duelo en cuartos ante Djokovic por un pinchazo cuando iba ganando 2-0 en sets (el propio Djokovic dijo que no debería haber llegado a semis). Es Sinner precisamente el que ha golpeado primero y se ha llevado el set inicial por seis juegos a tres ante un Djokovic que se defiende como puede. Y que golpeó de vuelta en el segundo set, con otro 6-3, pero en el tercero Sinner ha vuelto a imponer su ley ganándolo 6-4, antes de perder el cuarto set por el mismo resultado ante el serbio. Subestimar al 24 veces ganador de Grand Slam nunca es buena idea, aunque tenga 37 años y Sinner le haya ganado los últimos cinco encuentros entre ambos. En la final les espera Carlos Alcaraz, vencedor de un duelo extenuante ante Zverev.
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