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- Caruncho Barcelona "2026-04-16T14:40:26+02:00" > 16/04/2026 14:40 "2026-04-16T16:11:41+02:00" > Actualizado a 16/04/2026 16:11 Irán podría estar dispuesto a permitir que los buques naveguen libremente por el lado omaní del estrecho de Ormuz.
Daniel R. Caruncho
Barcelona
Irán podría estar dispuesto a permitir que los buques naveguen libremente por el lado omaní del estrecho de Ormuz. Así lo asegura a la agencia Reuters una fuente informada por Teherán, coincidiendo con la carrera contrarreloj para que las autoridades iraníes y estadounidenses se sienten de nuevo en la mesa de negociación para buscar una salida a la guerra.
Esta propuesta –que, según la fuente de Reuters, Irán habría trasladado a EE. UU. en sus conversaciones diplomáticas– supone toda una novedad, ya que hasta en el contexto actual el régimen de los ayatolás ha defendido públicamente su soberanía sobre la vía marítima que canaliza el 20% del tráfico mundial de petróleo y el gas natural licuado. De hecho, el control iraní de Ormuz es uno de los diez puntos del plan de paz presentado por Teherán a Washington la semana pasada, el cual fue aceptado por la Casa Blanca como “base viable sobre la que negociar”.
Desde que que estalló la guerra, Teherán ha aplicado un bloqueo selectivo en Ormuz, con el objetivo de presionar a EE. UU. para que ponga fin a su ofensiva. La Guardia Revolucionaria solo deja pasar a los buques que considera no hostiles, a los que en muchas ocasiones exige un pago millonario a cambio de garantizar su seguridad. Bajo el pretexto de que la zona central del estrecho está plagada de minas,Irán obliga a todas las embarcaciones a adoptar una ruta cercana a sus costas. Este itinerario incluye una parada en la isla de Larak, donde los militares iraníes realizan la inspección de los navíos que han solicitado autorización para pasar.
Mapa del estrecho de Ormuz
Las acciones de Teherán sobre Ormuz –ilegales, según el derecho internacional– han provocado la mayor interrupción de la historia en el suministro global de petróleo y gas, y ya están generando serias turbulencias en los mercados energéticos.
Centenares de buques están atrapados en el golfo Pérsico desde que comenzó el conflicto, y ni siquiera el alto el fuego de dos semanas acordado por Irán y EE. UU. el pasado 8 de abril ha permitido aliviar la situación. Es más, desde el pasado martes, y tras las fallidas negociaciones de paz en Islamabad, el tráfico marítimo en la región topa con un nuevo obstáculo debido a la decisión de Washington de aplicar un cerco sobre Ormuz. La fuerza naval estadounidense se ha desplegado en aguas próximas al estrecho y está impidiendo el paso a los buques procedentes de puertos iraníes.
Ante esta medida, el alto mando militar iraní amenazó ayer con bloquear el mar Rojo, la otra gran vía de salida del petróleo procedente de la península Arábiga. Para ello, Teherán podría contar con la ayuda de los hutíes del Yemen, milicia rebelde afín al régimen de los ayatolás que en el pasado ya ha demostrado su capacidad para interrumpir el tráfico marítimo en la zona.
Todo este cruce de ofertas de distensión y amenazas no hace más que añadir incertidumbre a un escenario plagado de incógnitas. La primera de ellas, si EE. UU. e Irán serán capaces de retomar sus negociaciones antes de que concluya el alto el fuego. Según manifestó el martes el presidente estadounidense, Donald Trump, ambos países volverán a reunirse esta misma semana. Pakistán, que ha asumido el rol de mediador, ha enviado al jefe de su ejército a Teherán para dar un impulso al diálogo, pero de momento no hay fecha programada para esa nueva ronda de conversaciones.
Y al mismo tiempo que tienen lugar todos estos movimientos diplomáticos, el Gobierno estadounidense prepara el terreno para una posible escalada. Según ha reveladoThe Washington Post, el Pentágono está reforzando su contingente militar en Oriente Medio con miles de efectivos adicionales. Se espera que en los próximos días lleguen unos 6.000 soldados a bordo del portaavionesUSS George H. W. Bush y varios buques de guerra que lo escoltan, así como otros 4.200 uniformados pertenecientes al Grupo Anfibio Boxer y su fuerza operativa de la Infantería de Marina embarcada. Un despliegue que choca con las palabras de Trump sobre una inminente resolución del conflicto.
Periodista. Redactor de Internacional de La Vanguardia.





