“No me da la vida” es una de las frases más repetidas para cancelar cafés con amigas. La frustración por querer llegar a todo y la necesidad de frenar derivan en un agotamiento silencioso del que habla Ana Morales en su libro Estado civil: cansada (Roca editorial, 2026). “Desconectar es un desafío cada vez mayor. Este mundo hiperconectado nos mantiene en alerta y hace que nuestro cerebro, ya de por sí con una mayor tendencia a pensamientos rumiativos y overthinking constante, sea una especie de centrifugadora mental desde que nos levantamos hasta que nos acostamos”.
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