Resumen: cuando hablamos de un teléfono pequeño, siempre lo asociamos a un dispositivo con unas prestaciones más justas, una pantalla poco resolutiva y una corta batería. Pero ha aparecido el vivo X200 FE a demostrarnos que estábamos equivocados y que el tamaño sí que importa. Lo he probado durante varias semanas y es que es cómodo como pocos. Es un teléfono de gama alta, lo mires por donde lo mires. Batería que supera el día de uso sin darte cuenta, cuerpo de aluminio, sistema de cámaras en colaboración con ZEISS y un procesador que está a la altura de cualquier flagship.
