Francisco Salazar ha negado las acusaciones de acoso sexual que hace siete meses provocaron su salida del Gobierno y su dimisión de la dirección federal del PSOE en su comparecencia en la comisión del caso Koldo del Senado. La estrategia del PP, que ha convocado en la recta final de la campaña de las elecciones aragonesas ―la candidata socialista, Pilar Alegría, ha reconocido en la Cadena SER que fue “un error” la comida que mantuvieron en noviembre tras ser apartado por el partido― a quien fue uno de los hombres de confianza de Pedro Sánchez desde las primarias de 2017, se ha visto condicionada por la información de EL PAÍS acerca de las presiones del PP para tapar un caso de acoso contra el alcalde de Móstoles (Madrid). “A todas las compañeras con las que he trabajado las he respetado como profesional y como mujeres”, ha afirmado Salazar.
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