Una lectura apresurada de los datos del paro registrado en enero arroja una sombra de duda sobre la situación del mercado laboral español, después de que 2025 cerrara con una expansión sólida, con récord de ocupación, fuerte creación de empleo y un descenso significativo del paro. Este pasado enero, sin embargo, la Seguridad Social anotó una pérdida de más de 270.000 afiliados y se registraron casi 30.400 desempleados más. No son datos contradictorios, aunque sí revelan la fragilidad estacional del mercado de trabajo español: un país capaz de crear empleo como nunca, pero aún demasiado expuesto a ciclos cortos y a la temporalidad elevada en sectores clave, como el turismo, el comercio o la agricultura.
Seguir leyendo


