Varias de las ideas que muchos dueños de perros asocian con diversión pueden no serlo cuando las relacionan con sus mascotas. Es común pensar que llevarlos a la playa o al río es algo que les puede agradar.
De acuerdo con el especialista Alan Peiró, esto varía según la mascota. "No todos los perros disfrutan del agua, y está bien, algunos nadan encantados; otros le tienen miedo al agua", dijo el adiestrador canino a través de su perfil en TikTok (@adiestramiento_n.humedas).
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Y agregó: “No es bueno que los obligues a bañarse en el mar o en un río si ellos no se sienten seguros. La exposición positiva y gradual es clave. Cada perro es distinto, y eso es algo que siempre hay que respetar".
A través de sus contenidos, Peiró insiste en que es importante que los dueños aprendan a interpretar el lenguaje corporal de sus mascotas. Sus acciones y reacciones son la manera que tienen para comunicarse. Aprender a leerlas es una forma de cultivar el vínculo entre ambos.
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¿Qué hacer si el perro se metió al mar o al río?
Luego de que el perro entró al mar o al río, distintos especialistas sugieren hacer lo siguiente:
- Enjuagarlo siempre con agua dulce: la sal del mar puede resecar la piel y el pelo, mientras que el agua de río puede contener bacterias, parásitos o contaminantes. Se recomienda un enjuague completo apenas sea posible.
- Secarlo bien, especialmente orejas y pliegues: la humedad favorece infecciones cutáneas y otitis. Las orejas deben secarse con cuidado, sin introducir objetos en el canal auditivo.
- Revisar la piel y el pelaje: buscar irritaciones, enrojecimiento, heridas, espinas, arena acumulada o presencia de parásitos.
- Evitar que ingiera agua salada o de río: beber agua de mar puede provocar vómitos, diarrea o intoxicación por sodio. El agua dulce estancada puede contener microorganismos potencialmente nocivos.
- Observar síntomas en las horas posteriores: letargo, vómitos, diarrea, temblores, desorientación o picazón excesiva son señales de alerta. Ante cualquier síntoma, se recomienda consultar al veterinario.
- No usar shampoo humano: si se decide bañarlo después, debe utilizarse un producto formulado para perros, ya que su pH es diferente al de las personas.
