La diputada de Unión por la Patria (UxP) Florencia Carignano, quedó otra vez en el centro de la polémica tras protagonizar un escándalo en plena sesión por la Reforma Laboral al punto que La Libertad Avanza presentó un pedido para expulsarla de la Cámara.
Lejos de arrepentirse por desconectar cables de los micrófonos y equipos de los taquígrafos ante la vista de todos los presentes, la legisladora reivindicó su accionar y señaló: "Lo volvería a hacer".
Su objetivo, según trascendió, era interrumpir el registro oficial de la sesión y frenar el avance de una ley que finalmente tuvo media sanción.
Carignano dijo no estar arrepentida por su accionar en la Cámara de Diputados de la Nación.
La iniciativa obtuvo 135 votos a favor y 115 rechazos en la votación en general, y ahora para ser convertida en ley deberá ser ratificada por el Senado, ya que se eliminó el artículo 44 que establecía una rebaja de los salarios para los trabajadores que tengan un accidente o enfermedad, fuera del ámbito laboral.
La declaración de Carignano
En declaraciones radiales, la exdirectora de Migraciones minimizó lo acontecido y justificó su conducta como una forma de resistencia. "Se están llevando puestos 80 años de conquistas laborales y se escandalizan por un cable. Esa sesión no se podía llevar a cabo y había que hacer cualquier cosa para evitarlo", dijo a Radio 10.
Carignano insistió en que el proyecto impulsado por el Gobierno de Javier Milei es "un negocio para pocos" y acusó a los sectores dialoguistas de ser cómplices de la "precarización".
Por último y al ser consultada sobre si se arrepentía de los incidentes que protagonizó, fue tajante: "Si es para defender a los laburantes, lo volvería a hacer una y mil veces".



