
Por lo visto, Alberto Núñez Feijóo quiere estar al caldo y a las tajadas con el tema de la financiación autonómica. Mientras por un lado cierra filas con sus barones territoriales en contra de la propuesta acordada por PSOE y ERC, convertida ya en el principal caballo de batalla contra el Gobierno progresista de España en la densa primavera electoral que le espera, por el otro asegura que no está contra los catalanes, sino a su favor, porque son Sánchez y Junqueras los que les han utilizado y mentido. Un clásico: con una mano atiza el discurso del agravio territorial y con la otra procura disimular el anticatalanismo que tantos votos le reporta fuera de Cataluña porque sabe que es en ese territorio donde paradójicamente se juega gran parte de su futuro electoral.
Seguir leyendo

