El caso de la concejala de Móstoles que ha sacudido al PP madrileño es sencillo en la esencia: una mujer, profesional consolidada, afiliada al PP, comienza a colaborar como voluntaria meses antes de las elecciones municipales de 2023. Al candidato a alcalde, Manuel Bautista, le gusta tanto que le propone ir en las listas en un lugar muy destacado. Dos meses antes de las elecciones empieza a insinuarse sexualmente, a hacer proposiciones no deseadas. Lo hace varias veces, dentro de un coche, los dos solos. Ella lo rechaza de forma activa y rotunda. A pesar de ello, algunos compañeros le cuentan que él alardea de que están juntos. Ella le reprende y le dice que no lo haga más. A partir de ese momento, según su relato, él comienza a aislarla y a invisibilizar su trabajo. Tanto, que ella decide pedir ayuda dentro del partido, al PP de Madrid.
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