Jean Montero, harto de masticar las dolorosas derrotas ante el Hapoel, su verdugo en tres de los últimos cuatro enfrentamientos, se rebeló en un territorio tan hostil como la Mano de Elías. Allí, en Tel Aviv, donde nadie quiere viajar, el conjunto de Pedro Martínez, que esta temporada ha cruzado, sin caer en las provocaciones, varios mensajes en la red social X con Ofer Yannay, el excéntrico propietario del Hapoel, logró una valiosa victoria (99-104) tras una prórroga que le mantiene en los puestos de play-in en la Euroliga. Una competición en la que el Real Madrid sufrió, ante el Dubai, su tercera derrota consecutiva (93-85).
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