El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha dado la razón al Departamento de Interior, y considera que sancionó debidamente a un subinspector que llevó a cabo labores de seguridad en tres conciertos del cantante Luis Miguel en Cataluña en 2018. El policía fue suspendido durante un año y medio por una falta disciplinaria muy grave al constatar que “fue el encargado de la coordinación entre miembros de la seguridad personal del artista” y las personas que le daban apoyo en los traslados desde su llegada a los aeropuertos de Girona y Barcelona. Una actividad incompatible con la condición de mosso d’esquadra, según la normativa que rige el cuerpo policial. El subinspector actualmente se encuentra en excedencia, según fuentes policiales.
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