Marc Armengol asume el encargo de ponerse al frente del Banco Sabadell con la entidad navegando viento en popa. Tras superar el temporal que representó el ataque del BBVA en forma de opa hostil, el banco vallesano se ha instalado en una buena onda que, antes de Navidades, incluso llevó la dirección a organizar una megafiesta en el Palau Sant Jordi con más de 9.000 trabajadores. La misión de Armengol es que el ritmo no pare. “Tendrá grandes retos por delante: continuar con los fuertes ritmos de generación de capital del banco, que permiten ofrecer una atractiva rentabilidad por dividendo a los accionistas; mantener y mejorar las dinámicas comerciales, y abordar una nueva etapa de transformación en un contexto de disrupción tecnológica”, ha avanzado Josep Oliu, presidente del banco. César González-Bueno se va, pero Oliu (76 años) se queda. En la fase final de la opa, cuando se hartó de salir en entrevistas, el presidente dijo que le queda cuerda para rato. Para lo que venga por delante, “Armengol está sobradamente preparado”, asegura Oliu.
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